Hay actividades en Liétor que no empiezan en el pueblo sino a media hora de distancia.
Bogarra es una de ellas. Un pueblo pequeño de la Sierra del Segura con algo que no te esperas: un cañón de roca con más de sesenta esculturas repartidas a lo largo del sendero, talladas en piedra, madera y mármol por artistas de toda España que llevan desde 2012 dejando su obra aquí, al aire libre, a orillas del río.
No es una exposición en un museo. Es un paseo por un desfiladero donde cada curva del camino te pone delante una pieza diferente, integrada en la roca, en el agua, en el paisaje. Arte y naturaleza en el mismo sitio, sin separación.
Si buscas actividades en Liétor que salgan de lo habitual, la ruta de esculturas de Bogarra es una de las mejores opciones de toda la comarca.
Bogarra desde Liétor: la excursión que pocos tienen en su lista
Bogarra está a unos 35 minutos en coche desde Liétor por la CM-3203. Una carretera que atraviesa la sierra con calma, sin prisas, con el paisaje cambiando a cada kilómetro.
La distancia es la justa para que la excursión tenga peso propio y el regreso a Liétor al caer la tarde tenga sentido. No es un desvío rápido: es un día completo que empieza en el cañón del río Bogarra y termina con una terraza, una copa y las horas bien aprovechadas.
Entre las actividades cerca de Liétor, Bogarra tiene una personalidad distinta a todo lo demás de la comarca. No es patrimonio histórico, no es senderismo de alta montaña, no es astroturismo. Es otra cosa: arte al aire libre en un entorno natural que lo hace posible y que sin las esculturas ya merecería el viaje.
La ruta de esculturas de Bogarra: lo que te vas a encontrar
El inicio: desde la Plaza Mayor hasta el cañón
La ruta de esculturas de Bogarra empieza en la Plaza del Cabezuelo, junto al ayuntamiento. Desde ahí baja una calle hasta el puente de los Carrizales, donde cruza el río Bogarra y empieza el sendero propiamente dicho.
Antes de salir, pasa por la Oficina de Turismo a pagar la entrada: un euro por persona. También puedes reservar por WhatsApp en el 625 548 109. No es un importe que disuada a nadie, pero conviene saberlo para no llevarse la sorpresa en la puerta.
El sendero está bien señalizado desde el primer paso. No hace falta mapa ni GPS. Basta con seguir el camino y las esculturas, que aparecen a ambos lados del río desde el primer kilómetro.
El cañón: tres kilómetros con obra de arte en cada curva
La Hoz del río Bogarra es el escenario. Un cañón estrecho con paredes de roca caliza, vegetación densa a los lados y el río discurriendo abajo con un sonido constante que acompaña todo el recorrido.
Las esculturas van apareciendo sin aviso. Algunas están talladas directamente en la roca de la pared. Otras están sobre el suelo del sendero, entre los árboles, asomando desde el agua. Hay animales reales y figuras mitológicas, formas abstractas y personajes que reconoces a medias, obras pequeñas y piezas que ocupan varios metros de roca.
Lo que hace especial la senda de esculturas de Bogarra no es ninguna pieza en concreto sino la acumulación: la sensación de que el paisaje ha sido intervenido con respeto y criterio, que el arte no compite con la naturaleza sino que la acompaña.
La Fuente de la Presa y el Batán: la segunda mitad
Pasado el primer tramo, el camino llega a la Fuente de la Presa, un surgimiento de agua que nace directamente de la roca junto a una pequeña hornacina. Buen sitio para una parada.
Desde aquí el sendero continúa hasta el Batán de Bogarra, donde termina la ruta de esculturas. El Batán es el punto donde antiguamente se procesaba el esparto con la fuerza del agua, y hoy es un merendero con mesas y sombra, ideal para el bocadillo de media mañana.
La ruta de las cascadas: el complemento que vale la pena
Justo en el Batán empieza la ruta de cascadas de Bogarra, que se puede hacer como continuación natural. Son tres saltos de agua seguidos: el Batán, el Chorraero y la Cueva de la Mora, cada uno con su carácter, con pozas y paredones de roca que hacen muy buenas fotos.
El tramo de acceso a las cascadas tiene algunos puntos expuestos y algo de desnivel, nada complicado para alguien con calzado adecuado, pero hay que ir con cuidado si el suelo está mojado.
Haciendo la ruta de esculturas y la de cascadas completas, el recorrido total es de unos 8 kilómetros circulares con 180 metros de desnivel acumulado. Dos horas y media a ritmo tranquilo, tres si paras a mirar bien.
Las Jornadas de Esculturas: el mejor momento para ir
Si puedes cuadrar la visita con el primer fin de semana de mayo, vas a ver algo que no está en ninguna otra ruta de la comarca: los escultores trabajando en directo.
Las Jornadas de Esculturas en el Paisaje reúnen cada año a artistas de distintas partes de España que pasan el fin de semana tallando sus piezas al aire libre, a lo largo del sendero y en el casco urbano. Puedes ver el proceso completo: la piedra en bruto, las herramientas, la obra tomando forma delante de ti.
Es la única fecha en que la ruta se convierte en algo más que un paseo con esculturas ya terminadas. Y es, según todos los que lo han vivido, la visita que más se recuerda.
A mediodía: dónde comer en Bogarra
Para comer después de la ruta, el Restaurante Merendero El Batanero está justo en el paraje del Batán, a la salida del sendero. Cocina sencilla, buena relación calidad-precio y la ventaja de no tener que desandar camino para sentarse a comer.
En el casco urbano, la Tapería Picayo en la Plaza de Cabezuelos tiene raciones generosas y ambiente de bar de pueblo. Si prefieres algo más tranquilo, el Restaurante El Batanero tiene mesas con vistas al entorno y carta con productos de la sierra.
El atascaburras, el cordero y los huevos fritos con papas son lo que piden los que saben.
De Bogarra a Liétor: cuando volver también es plan
A media tarde, con las piernas bien usadas y el día aprovechado, el regreso a Liétor cierra el plan de una manera que pocos destinos de la comarca pueden ofrecer.
Porque una de las mejores actividades desde Liétor no es la que haces fuera sino lo que pasa cuando vuelves: una terraza con vistas, un espacio con historia donde el cuerpo agradece parar y la cabeza no necesita más estímulos.
Eso es lo que distingue a Liétor como base de operaciones para explorar la Sierra del Segura. No solo por lo que tiene dentro —y tiene mucho— sino por lo que permite hacer alrededor y lo bien que se descansa después.
Si aún estás organizando actividades en Liétor para el fin de semana, ya hemos publicado guías sobre la Ermita de Belén, los miradores del Pilancón, la ruta de senderismo junto al río Mundo y la excursión a Ayna.
Bogarra encaja bien como plan de segundo día: el primero para el casco histórico de Liétor, el segundo para el cañón y las esculturas de Bogarra.
Por qué la terraza importa al final del día
Cuando terminas una ruta de 8 kilómetros con desnivel y vuelta, el lugar donde te sientas al llegar no es un detalle menor.
Una terraza con vistas a la sierra, en una casa con patio interior y ambiente tranquilo, es el final del día que hace que el fin de semana tenga coherencia de principio a fin. No se trata de lujo: se trata de que el espacio donde descansas esté a la altura del día que has tenido.
Eso es lo que busca quien elige este tipo de actividades en Liétor y alrededores: no solo el plan activo sino la experiencia completa, con un alojamiento que no rompa el ritmo conseguido a lo largo del día.
Casa Rural El Velador: terraza, historia y el ritmo que necesitas
Casa Rural El Velador está en el casco antiguo de Liétor, a 35 minutos de Bogarra. Una casa burguesa del siglo XIX con cinco habitaciones de época, suelos originales, pinturas murales, chimenea, patio interior y terraza con barbacoa.
Capacidad para hasta diez personas en alquiler íntegro, o por habitaciones según disponibilidad. Los propietarios conocen la comarca y te dicen qué está abierto, qué merece el desvío y qué conviene reservar antes de salir.
Quien vuelve de la ruta de esculturas de Bogarra con las piernas cansadas y la cámara llena encuentra en El Velador exactamente lo que necesita: espacio, calma y una terraza donde terminar el día sin prisa y con todo lo que la Sierra del Segura tiene para dar todavía en el cielo de la noche.
¿Quieres reservar tu estancia en El Velador? Llámanos al 616 611 257 o escríbenos. Estamos en Calle Cal Nueva 12, en el casco antiguo de Liétor, a 35 minutos de Bogarra y en el centro de la Sierra del Segura.

