Escultura. Imaginería. Retablos
La restauración de esculturas comprende: imaginería, obra religiosa, escultura no religiosa, retablos, tronos y artes decorativas.
Según los materiales empleados en la obra de arte: piedra, madera, metal, yeso, etc., se aplican tratamientos adaptados a cada uno.
Después de un exhaustivo estudio de la obra a restaurar incluyendo, si es necesario, análisis físico-químicos en laboratorio, se procede a la consolidación de la pieza.
A continuación, se interviene limpiando la obra sin alterar la policromía original. Siempre que haga falta, se reconstruyen las pérdidas volumétricas. La superficie limpia y corregida, se pasa a la reintegración cromática aplicando técnicas distintas a las originales y que se distingan a corta distancia, mientras que a larga distancia no sean apreciables, utilizando veladuras, rigatino o micropunteado según los casos.
Para finalizar, se aplica un tratamiento de acabado y protección. Durante todo el proceso, los tratamientos aplicados deberán ser reversibles.


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